Amaneceres que no salen en el parte
Hay mañanas que el parte da plano y sales igual. Doniños a las siete, la arena todavía fría, y una serie que nadie vio venir.
Esto va de eso: de las olas que solo cuentan los de casa, de remar sin cámara y volver con las manos heladas y la cabeza en su sitio.